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La Osmosis Inversa

Cada vez más a menudo, escuchas a diferentes personas hablar sobre sistemas de filtración de agua y, concretamente, hay personas que hablan de la osmosis inversa y de sus beneficios, pero ¿conoces exactamente lo que es y para qué sirve?

Sigue leyendo si quieres conocerlo todo acerca de este proceso y, más concretamente, sobre la ósmosis inversa doméstica.

osmosis inversa

¿Que es la osmosis inversa?

Antes de definir lo qué es, es bueno saber el concepto general de ósmosis. La osmosis inversa no es más que el flujo de partículas en búsqueda del equilibrio. Al poner en contacto dos fluidos con distintas concentraciones, éstos se mezclan hasta que la concentración de ambos sea uniforme.

Este fenómeno es debido a que cuando los líquidos están separados por una membrana parcialmente porosa y permeable, el fluido menos concentrado es el que se mueve hacia el fluido de mayor concentración.

Si ejerces una ligera presión en el fluido más concentrado, se produce una disminución del flujo al atravesar la membrana semipermeable. Si aumentas esa presión, llegará un punto en que el flujo será igual a cero. A ésto se le denomina presión osmótica.

Si aumentas esa presión ejercida, lo que sucede es que el flujo se invierte. Es decir, la solución pasa del lado más concentrado, al más diluido y a este proceso es a lo que denominas ósmosis inversa.

¿Cómo funciona?

Se trata de invertir un proceso natural como el que tienes en tu organismo o el que siguen las raíces de los árboles para nutrirse. Generando una presión exterior que supere la presión osmótica natural, se separará el agua del resto de elementos que están disueltos en ella y podrás consumir este líquido en estado puro, al eliminarse tanto solutos como microorganismos.

Esto es algo muy común, por ejemplo, en la industria alimentaria, durante el proceso de fabricación de concentrados de zumos, o en la industria química en el proceso de elaboración de pinturas.

¿En qué consiste el proceso de ósmosis?

El agua, o el líquido en cuestión, atraviesa una membrana semipermeable dejando las moléculas que no forman parte ella antes de la membrana. Detrás de ella, vas a encontrar un agua pura y desinfectada, apta para consumir.​

El agua que no tiene el estándar que estás buscando, junto con todas las partículas de desecho, se elimina por el desagüe.

El esquema de la osmosis inversa

Para llevar a cabo todo este proceso, es necesaria la utilización de un esquema, compuesto por filtros y otros elementos, sin los que no se podría llevar a cabo la purificación o desinfección.

Entre ellos están los siguientes:

  • Filtros de sedimentos, que son aquellos que retienen las partículas que están en suspensión para evitar que puedan ser consumidas y que deterioren la membrana semipermeable o el resto del equipo.
  • Filtro de carbón prensado, que se encarga de eliminar los compuestos químicos que pueden encontrarse en el agua y que imprimen un mal sabor u olor, como puede ser el cloro, que tampoco llega hasta la membrana gracias a este filtro con el fin de evitar su deterioro.
  • Filtro de carbón granulado, mejora el proceso de filtrado para optimizar la pureza del agua.
  • Membrana osmótica, es capaz de eliminar todos los compuestos nocivos.
  • Filtro remineralizante, que se encarga de eliminar el sabor que pueda quedar.
  • Acumulador, es el término que se utiliza para denominar al depósito donde está el agua apta para ser consumida.

Dependiendo del tipo de producto que se adquiera, tendrás un tamaño u otro, pero todos siguen el mismo esquema de ósmosis inversa mencionado.

Sistema del esquema de osmosis inversa

La instalación

Seguramente te estés preguntando la dificultad que puede entrañar la instalación de un equipo de estas características en tu casa.

Instalar la osmosis inversa domestica es tan sencillo como beneficioso para la salud de todos los que convivís en el hogar.

En primer lugar has de elegir dónde colocar el grifo y, para ello, puedes utilizar el fregadero de la cocina, porque es donde más espacio suele haber.

También cualquier otro sitio donde consideres que te va a ser más fácil de utilizar. En función de donde hayas escogido su ubicación, habrá que medir muy bien el diámetro del equipo para poder colocar el desagüe correctamente.

Todos los filtros vienen esterilizados de fábrica. Por ello, es fundamental realizar una manipulación correcta y, a ser posible, utilizar guantes para manejarlos.

El orden de instalación de los filtros sería: primero el de sedimento, tras este el de carbón granulado y, para finalizar, el de carbón compacto. Posteriormente a su montaje es imprescindible fijarlos bien con una llave.

Para conectar el flujo de agua al contenedor de la membrana deberás separar la capa del contenedor y proceder al colocado de la membrana semipermeable.

Por último, a través de un tubo, conectarás un postfiltro al grifo osmótico con el fin de comunicar la membrana con el acumulador. Es necesario el uso de un par de tubos más para el desagüe y para que entre el agua al equipo que has adquirido.

¿Qué precio puede tener un equipo de ósmosis?

Puedes encontrar una gran variedad de precios en función del equipo y, por supuesto, de la tecnología que utilice. Dependerá también de la cantidad de litros que filtre por hora y, también, del tipo de ósmosis que elijas.

Se pueden encontrar filtros de ósmosis inversa domestica estándar desde 80 euros, y de ósmosis doméstica compacta desde 150 euros aproximadamente.

Puedes encontrar filtros de bajo consumo o de flujo directo por algo más de 400 euros.

Si atiendes al volumen de agua que filtran por hora, se puede estar hablando de, aproximadamente, unos 1.250 euros para filtrar hasta 500 litros, o de 250 litros por unos 800 euros.

¿Cómo puedo saber la pureza del agua?

Durante el proceso de filtración, las membranas realizan una limpieza continua para evitar la acumulación de contaminantes y su saturación en un breve período de tiempo. El agua que se rechaza suele ser aproximadamente un 60 % y el resto, es decir el 40 %, suele ser el agua con características óptimas para el consumo.

En función del equipo que hayas instalado, puede ser un 50 % – 50 % o en aguas cuyo TDS o los sólidos disueltos totales sean más bajos un 60 % – 40 %.

Normalmente, una membrana de uso para el hogar tiene una duración de entre 2 y 3 años.

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